Un restaurante con una calidad aceptable, nada del otro mundo, pero con un trato hacia el cliente que deja mucho que desear.
La sensación constante durante toda la comida fué de que nos estaban apresurando. Enseguida intuí que se trataba de la típica política de algunos lugares de sacar el máximo partido a una misma mesa, cosa que comprobé claramente...
Más