En todo el frente del Metropolitan Opera House. Lo tropecé por causalidad mientras hacía tiempo para entrar a la ópera. El sitio es encantador, sencillamente hermoso. Los antipasti de la barra son muy variados, abundantes y exquisitos. Los meseros son muy amables y la comida fuera de serie. Pedí una lasagna como pocas he comido; aún mejor que la que...
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