No, no es barato. Pero merece la pena ir porque la tetera te puede durar dos horas y los pasteles son riquísimos. No comí nada salado, pero hay opciones para todos los gustos: pasteles veganos también, así que lo recomiendo para todos los tipos de alimentación. El servicio es magnífico, los niños pueden encontrar un lugar mágico y, si hubiera...
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