Mereció la pena el taxi y el paseo al West Side para tomar el te.
És un local pequeño y sin nada de lujos, pero el resultado es un sitio con encanto y acogedor.
Disfrutamos de diferentes tipos de tes y todos deliciosos. Los pasteles estan muy bien decorados y entran por la vista... No te puedes resitir!
Tacitas y...
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