Si usted no tiene reservación para entrar la Harry Cipriani, no se preocupe, entre usted al restaurante localice al capitán de meseros y vaya hacia el, digale Caro Mio!!!! plantele un beso en cada mejilla, acto seguido le conseguirá una mesa lo mas pronto posible, porque Harry Cipriani sigue siendo toda una institución en NYC y el restaurante registra lleno...
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