Después de pasar unos días de ajetreo en las calles más céntricas de Nueva York rodeado de rascacielos, gente con prisa a todas horas, coches por todas partes, ruido y contaminación, uno necesita alejarse un poco y cenar tranquilamente en un restaurante como Otto.
Otto se encuentra en un lugar céntrico pero no asfixiante.
El servicio y la comida son...
Más