Fuimos 3 veces con mi hija en nuestra estadía en New York. Es muy agradable la ambientación, aunque las mesas muy pequeñas. La primera vez comimos unos pappardelle con hongos y bacon que resultaron muy sabrosos y abundantes; la segunda una pizza margarita, que para nuestro gusto era muy delgada y tenía poca mozzarella, pero cumplió con el propósito que...
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