El local es esta decorado con mobiliario rustico y adornos muy peculiares que cuelgan del techo. Te sientan en grandes mesas y te separan de los otros comensales con un candelabro o un jarrón.
La comida es muy buena, eramos cuatro y pudimos probar varios primeros de pasta y todos eran excepcionales. De postre me quedo con una de sus...
Más
