Desde que nací que mis padres me llevaron a este encantador restaurante, que Giorgio y su mujer han llevado durante toda la vida.
Exquisitos panes de aceitunas, cebolla, romero... Pizzas sencillas y deliciosas como la pizza verde, surtido 3 pizzetas, o las carnes, jugosas y tiernas.
No puedes dejar de pedir el Antipasto, de fríos y calientes.
Vale la pena...
Más
