Nos alojamos en Puerto Santiago durante dos semanas en marzo. Fuimos a este pequeño bar muchas veces como la acogida que nos dieron era insuperable. Mandy y todo el resto del personal hizo todo lo posible para que te sientas tan bienvenido. Nada era una molestia. La comida era estupenda y no es caro. Los seres la caseras tortitas y...
Más
