Lleguè a èste lugar por curioso, buscando un restaurant sobre el mar y descubrì un espacio maravilloso. Las habitaciones sencillas, muy còmodas, muy limpias, con un balcòn al mar soñado. El complemento ideal: los dueños (un matrimonio mayor y su hijo) tienen vocaciòn de atender y capacidad para hacerte sentir agasajado en el lugar.
Comimos (todo casero hecho en el...
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