Es la sensación mas linda que existe en el universo....
No hay duda de que el motor es el corazón del avión, pero el Piloto es el alma que lo gobierna.
Al sentarme en la cabina (cockpit), no ato mi cuerpo al cuerpo del avión, todo lo contrario, a través del arnés, amarro el avión a mis espaldas, a mi completa anatomía. El avión se vuelve parte de mi....
Los Pilotos no vemos a los Aviones como máquinas, todo lo contrario, son formas vivientes que respiran, y poseen diferentes personalidades. En momentos dialogamos y hasta nos pelamos con ellos, percibimos a los aviones con dotes de belleza incondicional. Porque nada estimula más los sentidos de un aviador que la forma exquisita de una aeronave.
No se puede evitar, estámos infectados por el sortilegio y viviremos el resto de nuestras vidas cautivadas por el embrujo de su belleza.
Para nosotros, el sonido de pistones es una espléndida sinfonía, el sonido de un jet la síntesis de la fuerza. Aviones peligrosos no existen, solamente no piloteados adecuadamente. Los aeropuertos son altares al talento humano, allí se realizan diariamente los desafíos y milagros frente a la energía de la naturaleza y la fuerza de la gravedad. Son lugares sagrados donde el ritual de volar se exalta y se glorifica. De donde caminos y fronteras se contraen y el mundo empequeñece. En los que igual se llora de alegría que de tristeza. En donde nacen esperanzas y sucumben ideales. En los que se evocan sitios lejanos y se añoran ausentes queridos. En donde en el sonido del silencio habitan los recuerdos y las hazañas de gigantes.
Los Pilotos quizás podamos explicar los elementos físicos de vuelo, pero describir lo que le ocasiona a su existencia es imposible. Porque explicar la magia de volar es más allá de las palabras…