Bueno, digamos que hay que ser precavido y usar un poco el sentido común. Los bolsilos traseros del pantalón están muy bien para guardar pañuelos, pero no la cartera. Y los fajos de billetes mejor en la caja fuerte del hotel.
En Barcelona han habido carteristas toda la vida, y algunos se merecerían un premio ya que son auténticos profesionales y expertos de su trabajo. Aún así, parece que nuestros iconos locales han dado paso a las bandas extranjeras. Así se podía ver en el algún periódico bandas de Chinos/as actuando entre 2 o 3 personas en el metro.
Huir también inmediatamente de las hordas de Bosnianas pidiendo o vendiendo algún periódico que van en grupo cargando (o no) bebés.
En general recomiendo "discrecion". Sobretodo en las estaciones de metro más centricas, si tenemos un teléfono móvil último modelo o una carísima cámara de vídeo/fotos, mejor no ir presumiendo de ella.
Tampoco hace falta llevarse de viaje el Rolex, los collares de diamantes, etc.
Cuando a veces voy a pasear por el centro me sorprendo de ver a los turistas con las mochilas abiertas, etc. No se si es que sólo hay carteristas en Barcelona, o es que los locales ya somos unos expertos en adaptarnos.
Y lo más importante, "parecerse a los locales". Así que las bermudas hawaianas, las sandalias con calcetines y las camisetas de tirantes, mejor olvidarlas.