Cómo saborear la auténtica Kenia en un camp español

Hola amigos, quiero compartir mi experiencia de nuestro último viaje a Kenia, zona que visitamos por tercera vez.

Las dos primeras veces lo hicimos en viaje organizado. Está bien pero cuando descubres otras opciones te das cuenta que es caro, cansado y un poco prefabricado.

Esta vez mi mujer y yo decidimos llevarnos a nuestro hijo de 9 años y concentrarnos en la zona más maravillosa de Kenia, que sin duda es Masai Mara. Es una sabana enorme, llena de animales, zona de paso de la gran migración de los ñúes y lo mejor, una zona en la que conviven hombres y animales en armonía.

Decidimos fijar nuestra base en un "tented camp", que es como un camping en el parque natural pero en plan lujo y con cabañas individuales. Los hoteles son bonitos pero no tienen nada que ver con la dulzura de estos camps, pese a que ofrecen el mismo confort y seguridad que los primeros.

Contacté con los dueños del único tented de Masai Mara regentado por españoles. Para los que tengan dificultades con el idioma es imprescindible y para los demás muy recomendable. Descubrimos en Jorge y Mariola a dos personas excepcionales que nos hicieron pasar unos días que jamás olvidaremos.

Jorge es un experto conocedor de la vida animal en África y uno de los mas reputados investigadores en la recuperación del guepardo. Es Presidente de la Cheetah Kenia Foundation y con él todo es posible. Siempre está dispuesto a salir de safari a la hora que sea, y a la zona que se prefiera.

Mariola es una mujer increíble. Sensata, inteligente y capaz. Con ambos el éxito del safari está más que garantizado. Con Manuel, el pequeño, se portaron de lujo. Jorge le hizo un arco y le enseñó a disparar con flechas, le enseñó a seguir huellas, pescamos tilapias en el río Mara, entre cocodrilos e hipopótamos, en fin una pasada.

En cuanto a lo logístico, ellos nos ayudaron a coordinarlo todo. Compramos billete de avión hasta Nairobi, en el aeropuerto nos esperaba un colaborador de Jorge que nos llevó hasta el aeródromo Wilson. Allí cogimos una avioneta modernísima (de las que no veo aquí) que nos llevó a Masai Mara. En Masai Mara nos recogieron el guía y el explorador del camp (un jefe masai y un joven masai con unos ojos para localizar animales que se queda uno alucinado). Hicimos nuestro primer safari entre el aeródromo y el camp, en una media hora vimos nuestro primer león, gacelas, ñúes, una pareja de elefantes, jirafas, búfalos y multitud de aves que Nkumum el explorador nos iba describiendo.

Cuando llegamos al camp ya teníamos el chip cambiado, como tres africanos de pro. Los seis días de estancia fueron una delicia. Es un todo incluido de verdad. Se incluye la conversación, el cuidado del niño en todo momento, la seguridad de cuatro vigilantes masai (uno de ellos 24 horas con Manuel), clases improvisadas de masai y swahili, canciones, bailes y una visita al poblado de Pere (el guía).

Aún recuerdo los gin tonics con Jorge en la orilla del Mara antes de cenar, mientras los masai vigilaban que no nos molestara ningún hipopótamo.

Teníamos un todoterreno de safari a nuestra disposición 24 horas. Y los horarios a la española, nada de madrugar a las 6 de la mañana como en los hoteles ingleses. El coche sale cuando nosotros estamos listos y vuelve cuando nos apetece. También puedes hacer safaris a pie con total seguridad y safaris nocturnos. Nadie te va a cobrar nada por ello.

Con Nkumum vimos lances de caza de todo tipo. El más hermosos con una madre e hija guepardo. Cazaron un facóquero en carrera larga que terminó junto a nuestro coche. Lo tengo todo grabado. Si tienes pensado llevar 4 tarjetas de memoria para las fotos, lleva 8, las llenarás.

No sigo que me enrrollo. Seguro que ningún viaje organizado te deja dormir la siesta en medio de la sabana rodeado de cebras y gacelas después de comer sobre una manta estilo Memorias de África. Eso lo hice yo con mi hijo en dos ocasiones (los masai vigilan que no se acerque ninguna hiena).

Para la vuelta el mismo sistema. Nos llevan al aeródromo, avioneta hasta Wilson, coche privado hasta Nairobi con el colaborador de Jorge, que no te deja hasta que no tienes la tarjeta de embarque de tu vuelo a España.

En cuanto al precio, ahí viene lo mejor. Fue más barato que nuestros viajes organizados. Por unos cuatro mil y pico euros lo hicimos todo. Es importante buscar un vuelo que no se dispare. Hay varias opciones de compañías y las fechas hacen cambiar mucho los precios.

El campamento se llama Cheetah Tented Camp. Si queréis más detalles o alguna indicación podéis mandarme un mail a vmsprado@yahoo.es