Es un camino de peregrinación hermanado con el de Santiago, en una zona montañosa al sur de Osaka, en la península de Kii, donde el tsunami no dejó huellas, afortunadamente.
Hicimos la ruta Kohechi, saliendo de Koyasan, lugar mágico lleno de templos budistas que honran a Kobo Daishi o Kukai y donde normalmente se duerme en templos en los que - todo hay que decirlo- se come una comida vegetariana bastante regular. Pero el entorno lo compensa todo.
Durante seis días anduvimos por las montañas y cada noche nos alojamos en sitios diferentes hasta alcanzar los templos mágicos del Kumano (Hongu, Nachi y Shingu). El paisaje, maravilloso, los baños de aguas termales al acabar las jornadas de caminata, estupendos y el contacto con unas personas que prácticamente no ven extranjeros , lo más interesante. Sobre todo porque fueron extraordinarios y nos dejaron una visión de Japón realmente genuina .
Muchos son los recuerdos de ese camino. A quien quiera información se la daremos con todo el cariño. También se puede consultar el blog http://kumanokodo2010.blogspot.com.
