Estaba buscando un hostal para pasar la noche en ruta. El precio por un hostal con muebles de ikea, es alto (85 EUR la noche). La mayoría de los clientes son ingleses así como la gerente del hotel, me pareció. Así que, quien busque el auténtico "hotelito francés con encanto", mejor que mire otra cosa.
El agua es del supermercado es del "Dia" y el zumo del desayuno es de brick/botella. La cena es cara: un menú de dos platos y postre para dos cuesta unos 60 EUR (especial mención a que dos vasos de coca-cola de grifo o de botella de super son 5,60 EUR). La comida está bien elaborada aunque es más británica que francesa y no muy original por los precios que hay. La escasez de personal hace que la atención sea deficiente pese a que los camareros son muy amables y el único cocinero para todas las mesas del restaurante es un genio por haber logrado preparar cenas para unas 15 mesas la noche que yo estuve, (lo cual hizo que cada plato tardase una media hora en ser servido, aunque eso es culpa de la dirección y no del pobre cocinero).
Las habitaciones superiores dan directamente a la terraza del restaurante así que se pierde la privacidad si se quiere contemplar la vista desde la ventana o tener la ventana abierta para poder contemplar las espectaculares vistas de la zona.
En definitiva, correcto pero caro. No estoy de acuerdo con muchas de las opiniones que nos llevaron a parar a este hotel.
