Bien localizado (aunque realmente todos los hoteles de Miyajima están muy cerca), y trato amable (cosa a la que en Japón uno se malacostumbra). Íbamos una pareja con un amigo; cuando realizamos la reserva, sólo había habitación oriental para nosotros. Aunque era bastante maja, los futones estaban en una especie de buhardilla a la que había que subir por una escalera de mano un tanto resbaladiza (aún me pregunto cómo se las apañará la persona que tenga que limpiar...). La habitación occidental era como la de una pensión normalica. Y la cena no era tan especial, las ostras estaban buenas pero no más que en otros sitios en Miyajima e Hiroshima
