Por el precio por habitación que tiene (unos 115 euros al cambio) y las prestaciones que da, este hotel está sobrevalorado. El personal no fue nada cordial, las habitaciones son muy normalitas y te cobran hasta el uso de Internet, cosa que en un país como Japón y en un hotel con esos precios parece casi de chiste. Encima la cosa esta japonesa de que hasta las 15 no puedes entrar y tienes que dejar inexorablemente el hotel a las 10 en punto de la mañana me pone un poco de los nervios.
