Elegimos Villa Anton porque estaba cerca del aeropuerto y estábamos a sólo paso en para recoger a nuestra hija, quien era en un vuelo desde Londres. No queríamos estar en Zadar. ANTON de la Villa era estupenda, ya que estaba tranquilo y salir de la ciudad. La familia que dirige, son las personas más más simpática y nos hicieron sentir muy bienvenidos. Verdaderamente disfrutamos de sentarnos en el porche y se quedó charlando con ellos. nos salió que tienen familiares en la misma ciudad como nosotros.
El hotel es básico, pero que sabíamos qué esperar ya que es como en la página web. Nuestra habitación era lo bastante grande para los 3 de nosotros. El baño es en necesidad de renovación, pero como nos sabía que era un hotel viejo, no estábamos sorprendidos. El desayuno era bueno y suficiente para nosotros.
Recomendaría este hotel a cualquiera que no tiene muchas expectativas en cuanto a hotel moderno pero que quieran un hotel acogedor dirigido por una familia.
El
de Johnsons
- Anton Hotel Zadar
