23/10/2007, Pittem (Bélgica)
perfecto anfitrión (pareja joven y dos niños), muy servicial y amable. Pinos es un pueblo tranquilo y un buen punto de partida para dar paseos y los viajes. Dos bares (muy barato).
Nos hicieron todo el viajes con mucho tráfico público (muy bien organizado) de autobús a
Granada, Sevilla, Alpajuras, Málaga.
La naturaleza es precioso pero tienes un muy buen pie-mapa (no indicaciones sobre la calle). El tiempo soleado cada día.
La cocina de el anfitrión, Victor, era excelente.
Los precios son muy razonables.
