El hotel se encuentra situado a unos 30 km de Carcassonne, y a 8 de Limoux, que es el pueblo más grande de los alrededores.
Debo decir que, aunque en las fotos de su web tiene buena pinta, la realidad lo supera con creces. Se trata de un edificio antiguo situado en un lugar precioso. El edificio en sí no es gran cosa. Sencillo y antiguo. Las habitaciones, cuya decoración parece del siglo XIX (antigua, pero cuidada. No es, para nada, lujoso pero tampoco cutre. Y está bastante limpio) no son de gran tamaño, pero tampoco agobiantes. Y huelen a madera húmeda. No hay televisión, cosa que, al menos yo, agradecí en un lugar como ese.
El entorno es una preciosidad. Por un lado hay un jardín bastante grande y cuidado, que termina en un río. Por el otro, el pueblo de Alet Les Bains y, justo delante del edificio, una abadía románica medio en ruinas. Para aquellos que les gusten estas cosas, a unos 20 metros está el cementerio :-D
Tuvimos poco contacto con la recepción ya que está algo apartada del edificio donde se encuentran las habitaciones y no hay que dejar la llave todos los días. La mujer que la atiende es bastante amable. Habla un francés muy clarito y a nuestra llegada ni siquiera nos pidió un documento de identidad.
Recomiendo no coger la habitación con desayuno. En teoría es buffet, pero es muy escaso. Unos pocos croissants, algo de pan, mantequilla, mermelada, café... y poco más por 10 euros/persona. Vale la pena desayunar en alguna de las cafeterías que hay en la Plaza de Limoux, que se encuentra a 8 km. En en pueblo de Alet les Bains no hay, o al menos yo no vi, restaurantes o cafeterías.
Sobre el resturante, lo cierto es que no lo probé pues siempre llegábamos al hotel alrededor de las 10 de la noche y a esa hora ya estaba cerrado.
Hay un aparcamiento cubierto, pero vale 6 euros, mientras que aparcar delante de la abadía es gratis. A no ser que éste esté lleno, no es necesario usar el cubierto.
Por último, la primera planta es de fumadores y la segunda de no fumadores.
- l Hostellerie De Eveche
