Verdad divinas, al menos a este chica de la ciudad. Me investigado mucho antes de elegir este hotel, y salí convencido de que es el mejor lugar para alojarse en burdeos, no obstante, el más caro. Los jardines son impresionante visualmente, suntuosa, amplías, perfectamente cuidados - la mayoría del paisaje pinturescas que exige donde sentarse y contemplando con un vaso de vin. Fue el telón perfecto para una siesta (y nos hizo) cuando llegamos cansados en el paseo de tren allí... Las puertas entreabiertas francés, brisa gentil, y estaba feliz pájaros gojeando lejos. Hay varios edificios pequeña con temas diferentes. Nos alojamos en "Les Bastide des Grands ler" en el mismo edificio como el vestíbulo y justo en los restaurantes.
La habitación era extremadamente grande, nuevo pero rústico sentir, con instalaciones modernas. El baño beige y blanco tenía dos lavabos, una bañera y ducha, equipada con esponjosos albornoces y zapatillas. Estábamos en segundo piso—nuestro balcón con vistas al lago (con cisnes, viñedo), de campo, y el spa piscina. Éste es el ambiente quintessential a relajarse en medio del viñas y/o a explorar la Medoc, Sauternes, Saint Emilion, su propia bodega justo al otro lado de la calle (Lafitte Smith Haut), o la ciudad. Nos condujo a través de todas esas para ir a las bodegas diferente. El hotel es céntrico, en Martillac), especialmente para el tour disperso que habíamos planeado, y hasta el aeropuerto no más de 20 minutos. Tuvimos desayuno y las cenas en la mesa de Lavoir (lo más acogedor, opción francés país) con chimenea y la comida dee-lish. Prueba el ruibarbo cobbler de postre.
El único punto negativo era que no había aire acondicionado, "ventilador" opción sólo en el termostato. Éste tenía el potencial de arruinó la experiencia toda si no estuviera por la puntos excepcional volveríamos mencionado, porque yo soy uno de aquellos que el aire acondicionado carretilla. Llamé a la recepción frente (el personal increíblemente amable y servicial, por cierto, y él cortésmente nos explicó que ya que era octubre, significa que invierno, el aire acondicionado se apaga. Yo pensamos que los precios, que debería ser dejó a los huéspedes para decidir, especialmente porque se encontraba a 70O c afuera, pero una vez más, cuando en Roma, er, Francia... Yo acepté, dejamos las puertas abiertas francés. Que es, hasta que matabas un mosquito gigante y un insecto volar unidentified en medio de la noche. Bastante pronto nos oír todo tipo de sonidos de animales (real o imaginado) así que cerrar las puertas del balcón por la noche, y no lo usamos la colcha. En el lado era luminosa, nos las arreglamos para dejar sin ninguna picaduras de insectos y un grande, relajamos sonrisa en nuestra caras.