Pasamos 2 noches en este hotel encantador justo fuera del centro de Burdeos de un breve descanso en el extremo de verano, y nos pareció que la paz y tranquilidad que estábamos buscando. A pesar de la ubicación un poco lejos del centro de la ciudad y fue fácil de llegar a Burdeos en tranvía (el 5 minutos a pie + 20 minutos directa de tranvía) y eso bien merecía la pena porque Burdeos es fantástico, con mucho que hacer. Comimos en el hotel la segunda noche, y la comida era encantadora pero desafortunadamente el camarero no hablaba inglés muy bien y no podíamos aconsejarnos, lo cual fue una pena porque la lista de vinos era como si lo una selección algunas interesantes. Aparte del camarero del vino, la mayoría del personal hablaba un poco de inglés y fueron muy amables y serviciales. Definitivamente, volveremos otra vez para una escapada rápida.
