Es uno de los mejores hoteles en los que he estado nunca, tanto de España como del extranjero.Que conste que esta opinión está escrita ahora pero estuvimos allí en verano de 2008.
Viajamos a Bérgamo para visitar los lagos del norte de Italia. El hotel se encuentra situado en un pueblo cerca de Bérgamo, a unos 20-30 minutos del aeropuerto, en una zona residencial de chalets.
Nosotros nos perdimos para llegar, pero nos hubiésemos perdido de cualquier forma porque era la primera vez que conducíamos por Italia. Una vez situados, desde el hotel se accede rápidamente a las autopistas que interesan para visitar Milán y los lagos.
El hotel es un palacete restaurado, muy moderno y colorista. Las habitaciones son muy chulas y tienen de todo lo que se puede pedir a un 4 estrellas.
El desayuno es una pasada, tienes de todo, para hartarte a comer.Para moverse en coche es perfecto. EL PARKING ES GRATUITO y se encuentra en el interior del hotel.
No quiero que parezca que trabajo para el hotel!! Pero la verdad es que no puedo decir nada malo de él. Nuestra estancia fue increible y lo recordamos siempre con mucho cariño.
El personal nos trató muy bien. El primer día nos sacaron del ordenador una ruta para los lagos y nos la imprimieron gratis.
Volvería sin duda. La relación calidad precio es muy muy buena.
- Settecento Hotel Presezzo
