Fui con mi esposa e hija de 1 año. Estuvimos una semana, incluyendo la noche de año nuevo. La comida es sencillamente espectacular, a nivel de cualqiuera de los mejores restaurantes de Lima o mejor. Luego del 1er día me puse como objetivo probar durante toda mi estafía absolutamente toda la carta y lo logré. Los platos son deliciosos. La gran mayoría son originales, todos con ingredientes de la zona. La atención de Fernando y su familia es A1, es una experiencia muy personalizada. Si tuviera que escoger un favorito: el Pato en salsa de maíz morado con risoto de quinua...
Mención aparte para la cena de año nuevo. Organizaron una cena sorpresa al aire libre en una huaca cercana, con luz de antorchas y música en vivo. El Plato: Papapo: Pavo relleno de pato relleno de pollo, delicioso.
Definitivamente volveremos. Si algún punto débil tendría que comentar fue la habitación, no es de lo mejor pero todo muy limpio y bien atendidos
