Solo pasamos una noche en este hotel gracias a una gran oferta que encontramos para pasar una noche allí que cumplía con nuestras expectativas del presupuesto.
El hotel esta justo al lado de la estación, te caes de la cama y ya estas dentro de la estación.
Esta al mismo lado de la Chuo Dori para poder visitar todas las tiendas de electrónica, cómics y muñequitos. Tiene también al mismo lado un karaoke ( de la cadena de los que salían en Lost in Translation), y un bar para tomar unas copas.
Las habitaciones están muy nuevas y de tamaño correcto, el personal como siempre muy agradable.
Completamente recomendable.
