Acabamos de regresar de una semana en este precioso hotel. ¡fue lo escogió como la base para una vacaciones a pie guiada por una tienda especializada de la empresa de aventura en vacaciones de grupo. Nuestra habitación, aunque pequeña y en la parte de atrás del hotel, estaba limpia y cautivador. El hotel tiene han convertido de un convento tener a sólo 9 dormitorios y lograron que conservar la sensación de un edificio muy antiguo. El desayuno y algunas comidas de la noche fueron en el restaurante del hotel al otro lado de la plaza y lo sirven con eficacia y amabilidad por Gustavo, el propietario. La comida usamos ingredientes locales frescos y además el precio era razonable.
La única pequeña decepción fue que el jacuzzi de la azotea no era climatizada y así no era utilizable a pesar del tiempo estar caliente.
Un hotel realmente encantador en un pueblo tranquilo de Andalucía.
