Desde luego que es un sitio para volver a repetir, el trato en el hotel fue muy bueno, nos daban toda clase de información que pudieramos necesitar. Alicia la dueña y su marido Fernando dos personas encantadoras. La habitación muy buena, cama excepcional, servicio de limpieza envidiable. Pola es un pequeño pueblo pero con unas comunicaciones excelentes. No olvideis de hacer una visita a la sidreria de "El condado de Solis" os trataran de maravilla.
