Es difícil encontrar lugares como este. Varias circunstancias lo convierten en un lugar excepcional: un alojamiento de máxima calidad, un entorno natural sumamente bello, atractivos añadidos a pocos kilómetros y una propietaria que se convierte en amiga y que da lo mejor de sí para que te sientas incluso mejor que en casa.
Aunque inicialmente Marisol -su dueña- pretendía hacer un alojamiento más austero y sencillo al final levantó un pequeño y nuevo edificio con seis exquisitas habitaciones. Amplias, luminosas, acogedoras y con pequeños detalles de calidad (apliques de diseño, telas, puertas, forjados...). Para parejas o familias. Cuartos de baños amplios, cómodos e impolutos. Y todas con grandes ventanales con vistas excepcionales al pueblo de Bierge y a la Sierra de Guara. Climatización individual y un pequeño televisor que puede llegar a sobrar teniendo en cuenta el resto de sus encantos.
Sin embargo el corazón de la casa está en la planta baja, un espacio diáfano de grandes ventanales con vistas panorámicas al campo y donde encontraremos una chimenea, un punto de encuentro con una estantería repleta de información, guías de viaje y libros, una mesa de escritorio y unas pocas mesas que sirven de idílico lugar para desayunar o comer. Todo es luminoso y acogedor.
Bierge es un lugar "virgen", como define la propia Marisol, donde tan sólo encontraremos a personas que trabajan el campo, una pequeña almazara que ofrece un exquisito aceite de oliva (aceites Ferrer) y otro pequeño hotel. Por esta razón es casi imposible evitar el desayuno en el hotel. Aunque el precio puede resultar algo elevado tratándose de un alojamiento rural (unos 7 euros) lo cierto es que el coste es muy razonable si tenemos en cuenta la calidad de los productos que nos ofrecen, todos de máxima calidad, artesanos, ecológicos y elaborados en la zona: mermeladas de naranja y chocolate, yogures de oveja, aceites de oliva virgen extra...y siempre con una vista deliciosa al exterior.
Por si todo esto no fuese suficiente la zona es un remanso de belleza y tranquilidad. La Sierra de Guara está repleta de vida, de paisajes multicolor, de cañones, rios, cascadas, senderos y pueblos tan bocólicos como Alquézar. Además a unos 30 minutos en coche está Barbastro un lugar rodeado de excelentes bodegas que producen el rico vino de Somontano.
Marisol te hará sentir como en casa. Estará pendiente de ti y te ofrecerá magníficos consejos para que te vayas enamorado del lugar y deseando volver.
- Hotel Era Conte Bierge
- Hotel Era Conte Huesca
