Nos registramos con todo nuestro familia y amigos para celebrar nuestra boda, que también nos convivencia en el hotel, y fue una experiencia fabulosa que nunca olvidaremos. El hotel tiene las vistas más impresionantes en el lago Ginebra y el los Alpes, sobre el lago a Francia, debido a su posición elevada en Mont-Pelerin. La terraza es preciosa para disfrutar bebidas a cualquier hora del año, si es un frío vaso de vino en el verano, o un chocolate caliente en el tiempo de invierno.
Al principio nos reservaron una suite junior, que era de buen tamaño y tenía una hermosa vista del lago. Pero por supuesto que no pasas mucho tiempo en tu habitación, ya las instalaciones del hotel son excelentes, en la piscina y tomar el sol en particular zona.
Después de algunas dificultades con respecto a trabajar en el hotel (que nos lo habían asegurado lo empezar después de nuestra boda y no un día antes…) que nos trasladaron a una suite fabulosa de tipo duplex, que era genial en nuestro día de bodas, había un montón de habitación para todo el mundo. Me gustaría a punto fuera en este punto que, aunque nos estaban pasando por encima £15.000 en el hotel, el gerente era muy arrogante y grosero, y que pusieron una cantidad muy innecesario de estrés en nosotros, en particular porque nos lo hicimos no quieres nuestra familia y amigos para estar en un sitio de construcción.
Nuestro organizador de bodas en el hotel era Arnaud, y sin él la boda durante toda no hubiera sido el éxito que era. El personal que trabajaba en el nuestro día de bodas era muy atento y se quedaron con nuestro bar que abría tiempo que nosotros y nuestros invitados.
No nos hemos estado yendo a el Mirador desde que lo reformaron, pero el punto más llamativo que esté siempre lo mismo es la paz y tranquilidad que ofrece, y las vistas fantásticas. El hotel es un lugar obligado para una escapada romántica.
