Vale, primero la parte negativa: en comparación con nuestros precios este fantástico hotel era muy caro; más de 300€ la habitación doble. Sin embargo incluía todas las comidas, y para empezar el país es muy caro. Como es de esperar en Noruega, las bebidas alcohólicas iban aparte y eran también muy caras.
Aparte de eso me gustó mucho el hotel. Las habitaciones eran pequeñas pero estaban decoradas con mucho gusto, y en ellas te sentías como en casa.
Lo mejor, sin embargo, eran las vistas al fiordo. El comedor tiene una gigantesco ventanal que da al mar y es simplemente increíble. Si quieres puedes acceder a la orilla bastante fácilmente.
Como era mitad de junio nunca oscurecía totalmente, así que te podías sentar en el jardín todo lo que quisieras.
Qué pena que pasábamos la mayor parte del día en una sala de conferencias que daba a la parte trasera.
Una cosa que contribuía a la sensación de paz era el hecho de que el hotel se encontraba ligeramente en las afueras de Bergen.
También me gustó que había muchas zonas comunes donde reunirse y pasar el rato: el jardín, la terraza, las salas de estar y un barecito.
Las comidas eran también muy buenas, el buffet de desayuno era grande y tanto el almuerzo como la cena constaban de tres platos (a veces el almuerzo era también tipo buffet). La comida era de muy buena calidad y estaba hecha con ingredientes locales.
El personal era bastante amable y también había servicio de internet gratuito sin cables.
- Bjornefjorden Gjestetun Bergen
- Bjornefjorden Gjestetun Hotel Bergen
