Nos alojamos durante tres noches en este hotel. Lo mejor del hotel, las vistas desde la terraza durante el desayuno y la cena. Lo peor, el cuarto de baño. Nuestra habitación estaba en el ala que da al parking de empleados, al que no llega el ascensor (creo que es la parte más antigua). La habitación era muy amplia, pero el cuarto de baño era pequeñísimo y viejo. Eso sí, todo estaba limpio.Las zonas comunes están bien, con sofás para leer y zona wifi. El personal era servicial y agradable, aunque uno de los días se olvidaron de arreglar nuestra habitación y cuando volvimos por la noche tuvimos que bajar a decirlo. El Spa es agradable, consiste en una piscina pequeña y un jacuzzi, y una sauna en cada uno de los vestuarios (femeninos y masculinos). Lo malo es si hay jornada de conferencias, que el spa se pone de bote en bote y no se puede ni entrar. En resumen, la categoría de cuatro estrellas me parece que le viene un poco grande y que la relación calidad precio no está muy ajustada.
