Nos hospedamos aquí las primeras cuatro noches para nuestra luna de miel, y nos impresionó desde el principio. Hicimos las reservas a través de Asiarooms.com, y nos hospedamos aquí con una oferta, tomando en cuenta lo que las habitaciones ofrecían. Arreglamos con el hotel la transferencia en limusina desde el aeropuerto. Valió la pena, ya nos ahorró el rollo de tener que regatear con los taxistas después de un vuelo de nueve horas, especialmente porque se acercaba medianoche. Todos en el hotel fueron tan amables. Además, nos cocinaron el desayuno en nuestra habitación la mayoría de las mañanas. Teníamos nuestra propia piscina, lo suficientemente grande para dos personas y lo suficientemente privada para no necesitar trajes de baño. Venía completo con un chorro y una catarata. La piscina estaba en el área común de la villa, la cual también consistía en una cocina, un comedor y una tumbona. Estaba parcialmente bajo techo y parcialmente descubierta. La habitación tenía aire acondicionado, un tocador de DVDs y una televisión con pantalla de cristal líquido. La cama era bastante dura, así que nos costó un poco acostumbrarnos. El lugar era absolutamente privado, inclusive con las cortinas abiertas. Casi no salimos de la villa durante el tiempo que estuvimos allí. El baño con ducha fue estupendo. Sin embargo, la tina de madera estaba un poco viscosa, ya que el desagüe no funcionaba completamente. Podrían mejorar la iluminación del baño, ya que era tenue. Por lo general, me volvería a hospedar aquí sin titubeos, ¡quizá para nuestro primer aniversario!
- Malisa Hotel Kata
