En nuestro viaje a Tailandia queríamos darnos algún capricho, y este hotel cumplió nuestras espectativas con creces. La zona, para mi gusto, la mejor de Phuket: ni tan remota como Karon, ni tan bulliciosa como Patong. A 1minuto de la playa.
La primera impresión sin embargo no fue agradable: el olor en la recepción era extraño (olor a pies?) y tener que rellenar un formulario bastante extenso (datos personales, preferencias para el desayuno, etc...). Desde aquí en adelante todo fue perfecto. Nos llevaron a nuestra villa en carrito de golf, nos ayudaron con las maletas y nos explicaron el funcionamiento de luces, tv, fuente, etc... mientras no podía ni parpadear ante lo que veía. Tiene una piscina propia con una cascada, muy muy romántico; dos hamacas, una zona chill-out con un sofá amplio. Aparte una cocina completa con una nevera cargada de bebidas (libre de cargo). No comprendíamos que hubiese esa cocina tan completa hasta la mañana siguiente... vinieron a la hora concertada un cocinero y una camarera, nos hicieron las tostadas, el café, los zumos, cortaron fruta, etc... y una vez terminados y servidos se fueron discretamente. Y todavía no he empezado con la habitación! Es una pasada, con lcd de 37´´, una cama grande y cómoda, y una cristalera que da a un jardín interior (comparte con el baño). Luego la zona vestidor con espejos y el baño: el suelo son unas baldosas colocadas para poder entrar comodamente, y todo alrededor son piedras. Plato de ducha amplio y un jacuzzi justo en la cristalera del jardín interior. Una pasada!
- Malisa Hotel Kata
