Quisiera simplemente recomendar, a todos aquellos viajeros que tengan interés en visitar la región de los castillos Cátaros en coche, esta maravillosa casa de huéspedes ubicada en un pequeño pueblo del Languedoc Roussillon llamado Cascastel-des-Corbières. El pueblo se encuentra en el medio de las colinas, rodeado por espectaculares viñedos y muy cerca de los más famosos sitios turísticos de la zona: Carcassonne, Chateau de Peyrepertuse, Chateau de Quéribus, Collioure, etc. No se asusten, al principio parecería que uno no llegara más, por caminos de montaña muy estrechos y serpenteantes, pero en excelente estado y con un panorama soñado.
La casa se encuentra al final de la calle principal de Cascastel. Se trata de una antigua propiedad vitivinícola del siglo 19, típica de esa región de "Corbières". Serán recibidos por sus dueños, una jóven pareja extremadamente amable, Séverine y Gilles Contrepois, quienes se encargarán de que vuestra estadía resulte inolvidable. Las habitaciones (la nuestra se encontraba en el primer piso) son muy amplias, cómodas y alegremente decoradas y muy limpias, asi como el baño en suite, más grande que la habitación, con sala de estar y chimenea incluidas. Había secador de pelo, espuma de baño, algodoncitos para quitar el maquillaje...todo lo necesario.
Pero, lo mejor de todo: EL DESAYUNO! Pan francés, croissants, fiambres, yoghurt, dulces caseros (no se pierdan el de higo!) budines, jugos...todo fresco y delicioso.
El pueblo es muy pequeño, y si deciden salir a cenar deberán pedirle a los dueños que les reserve una mesa en alguno de los restaurantes de la zona, ya que no todos todos están abiertos todos los días. Eso sí, y esto va dirigido a nuestros queridos amigos los españoles: hay que cenar TEMPRANO, ya que a las 21.00 probablemente ya nadie los va a atender...
Bueno, espero que esta crítica les sea útil y que disfruten su viaje al País Cátaro. Por si les interesa, el sitio web del lugar es http://www.grandguilhem.com
