Hemos pasado 9 días fantásticos de Junio de este año con dos niños de 5 y 2 años en este hotel, y aunque el precio es caro, nuestra estancia ha rozado la perfección. La situación del hotel es inmejorable; se trata de un complejo que ocupa la primera línea en el centro de la Playa de Muro: está separado de la playa por una extensa zona arbolada, sobre un césped magníficamente cuidado: dicha zona está atravesada por tres accesos “privados” a la playa.
El complejo se divide en dos partes bien diferenciadas: el Village, que es donde nos alojamos nosotros, y que consiste en pequeños apartamentos situados en edificios de 2 plantas (ojo, no hay ascensor), y el hotel propiamente dicho. Pues bien, los huéspedes del Village podíamos usar todas las instalaciones, tanto las del Village (que tiene su propia piscina, sus propios restaurantes y bares, y hasta sus propios espectáculos nocturnos), como las instalaciones del hotel, cuya piscina es sensiblemente mejor, tanto en tamaño como en orientación, a la del Village (por el contrario, los huéspedes del hotel no pueden utilizar la instalaciones del Village).
Los apartamentos tienen un tamaño adecuado, y están renovados: hall, con armario vestidor, cuarto de baño hermoso y bien equipado, salita con dos sofás que se convierten en cama, bien de espacio, y habitación de matrimonio: además una terraza de unos 8 m2, estupenda para que jueguen los peques: en general se puede decir que muy bien de espacio. La primera noche la pasamos en el ala más alejada de los servicios comunes: jardines preciosos y lugar super tranquilo, pero había una avería en el aire acondicionado, y al día siguiente cambiamos de habitación, para lo cual no tuvimos ningún problema: esta vez nos situaron más cerca de los servicios comunes…. Los exteriores no eran tan bonitos, pero sí más práctico para movernos por el complejo y para ir a la playa.
En nuestro caso fuimos en régimen de Todo Incluido. El desayuno y la cena la hacíamos en el restaurante del Village: precioso restaurante, por cierto: el buffet, en general muy bien. Echamos de menos más bollería en el desayuno. En cuanto a las cenas, a destacar los “rincones temáticos”, en los que elaboraban comidas más “especiales”: “super ensaladas”, rissotos, comida mejicana etc. Para los niños había variedad suficiente, y siempre había una crema de verdura. Para la comida, este restaurante interior estaba cerrado, por lo que varios días optamos por comer en el restaurante exterior, justo a pie de playa: todo muy rico, sobre todo las paellas, pero menos variedad, y si el día estaba ventoso, algo incómodo. Por lo que los últimos días optamos por el restaurante interior del Hotel, cuyo buffet era similar al de la cena. Este restaurante interior (el del Hotel), estaba más concurrido que el restaurante interior del Village.
La playa es magnífica: tiene varios km de longitud, para el que le guste andar, y en Junio por lo menos había muchísimo sitio para estar en la arena: por cierto arena fina, limpia y muy agradable: para bañarse con críos, muy bien, porque no cubre en 50 metros, y la temperatura del agua “sublime”. Como posible inconveniente mencionaría la brisa, el “embat” como dicen los mallorquines: entra bastante fuerte y si no hace mucho calor puede llegar a molestar: en la zona de las piscinas también se hace sentir, por lo que es importante situarse en las zonas soleadas de las hamacas, y no en las sombrías, donde se puede sentir incluso fresco: claro que nosotros estuvimos en Junio, quizás en Julio/Agosto incluso se agradezca esta brisa. A destacar que entre ambos complejos (el Village y el Hotel), hay una piscina cubierta climatizada con Spa, que aconsejamos vivamente utilizar: nosotros íbamos un ratito sin críos (nos turnábamos) y era un lujo, prácticamente una piscina entera para nadar (muy pocos usuarios), una piscina/jacuzzi de chorros, sauna, cubetas de agua fría/caliente…. Todo muy bien cuidado.
Mención especial merece el servicio, muy destacado y atento (no hay que andar detrás de los camareros para que te saquen algo) y la animación, tanto en los espectáculos (estupendos para los niños, tienen hasta una mascota) como en el Mini Club.
En resumen, muy recomendable, aunque es cierto que el Village es caro (sensiblemente más caro que el Hotel), y hay que tener cuidado con los precios (en la página de Iberostar los precios eran bastante inferiores a los que ofrecían en sus paquetes las Agencias), y con el tipo de apartamento (si se contrata el “económico”, la orientación es hacia la carretera). El tipo de turismo en el hotel, familiar principalmente: muchos alemanes, pero muy educados, y a medida que se acercaba Julio fueron entrando más españoles. Los horarios para las comidas, a pesar de estar más pensados para los extranjeros, eran aceptables. El ambiente era en todo caso muy tranquilo y agradable.
No puedo juzgar demasiado sobre lo que había al salir del hotel, porque prácticamente no salimos del complejo en los 9 días: hay una avenida muy larga que une Port Alcudia con C´an Picafort, con bastante tráfico, y donde se notaba muchísimo más calor, porque no llegaba la brisa. La avenida está repleta de hoteles: aunque hay restaurantes y tiendas se nota que está un poco de capa caída, porque había bastantes lonjas cerradas. Cerca hay un lago, y también una marisma por los que se puede pasear, pero nosotros no fuimos. Para ir a Alcudia y C´an Picafort, hay autobuses. Muy importante: llevar repelentes “fuertes” para mosquitos y pomadas para las picaduras, porque los mosquitos son muy agresivos.
- Hotel Iberostar Playa De Muro Village
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