Llegamos al mediodía … mi marido y yo. Hacia un calor terrible… y… la puerta del hotel estaba cerrada. Al lado del timbre una nota "Volvemos en 15 minutos. Llamar al 6...." Bueno... esperamos los 15 minutos, llamamos al móvil… y nada. Ya nos poníamos nerviosos cuando por fin llego la chica. La propietaria se había tomado el día libre. Ella estaba sola y había ido no se donde. Por fin nos dieron la llave y subimos a la habitación Kavafis. Mereció la espera. El diseño muy cuidado, todo nuevo, aunque el grifo del labavo estaba algo... inestable. Nos encanto... La pequeña ventana de color rojo daba al ambiente un aire... excitante. Por la noche salimos a cenar e intentamos ir a los restaurantes que nos recomendaron en el hotel pero al ser un lunes estaban casi todos cerrados. El centro de Alcudia es encantador, sobre todo porque en las fechas que fuimos estaban de fiestas. Las calles estaban decoradas con tiras largas de papel de arroz que formaban una alfombra blanca encima de tu cabeza. Al moverse del viento producían un shhhhh shhhhh shhhhhh que llenaba el ambiente y lo hacia aún más irresistible. Cuando volvimos al hotel pasamos un rato en la terraza. Se estaba de maravilla aunque era un patio cerrado. Al día siguiente antes de seguir nuestra ruta tomamos un desayuno muy rico. Recomiendo el hotel a todo viajero que busca algo distinto, romántico y encantador. Volvería … dentro de unos años … con más tiempo y tranquilidad.
- Cas Ferrer Nou Hotelet
- Cas Ferrer Nou Hotelet Hotel
