Fuimos a este hotel recomendados por mi jefe, que su familia tiene una casita al lado. Y no nos defraudó para nada. El hotel para ser un 3 estrellas está genial, super tranquilo, bonito y bien de precio.
El hotel está formado por unas edificaciones de dos plantas de altura, 8 bloques si mal no recuerdo, con 4 habitaciones por planta. Si vais con niños pequeños os recomiendo que pidáis planta baja, ya que no tienen ascensor y subir carrito, maletas, niños y demás puede resultar algo incómodo. A nosotros nos tocó 2ª planta, pero como somos una pareja sin hijos, para nosotros era perfecto.
Tiene una piscina un poco pequeña pero que nunca está llena, cancha de tenis, parque infantil, mesa de ping-pong...
El desayuno es muy completo, sobretodo teniendo en cuenta que es un 3 estrellas: buffet de frutas, de cereales, embutidos, todo tipo de pan, desayuno inglés (huevos, bacon, etc...), crepes, pasteles, zumos, yogurt... y en la mesa tu cafetera y tu leche para servirte tú mismo.
Nosotros fuimos en régimen de alojamiento y desayuno, pero un par de noches nos quedamos a cenar, y sale realmente bien de precio: 13 euros por persona el buffet, bebidas a parte (agosto 2011). Y al mediodía comimos en el bar una vez: una ensalada ENORME, un club sandvich y dos bebidas todo por 14 euros!
El servicio es muy amable, llegamos el viernes 12 a las 9 de la mañana y nos dijeron que si nos esperábamos 30 minutos nos daban ya la habitación, cosa que en otros hoteles hasta la tarde no te dejan entrar. Incluso nos dejaron desayunar el día de llegada, y no tenían porqué.
Alquilan bicis y motos en el mismo hotel. Cosa casi necesaria (o el coche) porque se encuentra en una zona con ocio prácticamente inexistente. Cerca tienes una calita idílica, el restaurante del club náutico, un chill out apetecible, un mini-supermercado y para de contar. Ah si, y una farmacia en la misma puerta del hotel, que siempre viene bien. Pero para todo lo demás, el coche se hace prácticamente imprescindible.
Si tenemos que buscarle fallos al hotel, se los buscamos :) por ejemplo, las habitaciones no tienen persianas y las cortinas no son opacas, con lo que a las 7 de la mañana la luz que entra no te deja seguir durmiendo. Nosotros nos tuvimos que comprar unos antifaces en el chino de Alcudia... Y las habitaciones tienen insonorización cero. Se oye todo, pero la suerte es que la gente que suele ir a este hotel son alemanes muy bien educados con hijos igual de bien educados. Pero eso no quita los sonidos casi inevitables de puertas, pasos, etc. El lavabo es muy pequeñito y la cama es un poco dura para mi gusto.
En resumen: perfecto para familias tranquilas. Si tus hijos no se saben comportar, no vayáis, que romperéis la magia!
- Hotel Prinsotel Mal Pas
- Hotel Prinsotel Mal Pas Alcudia
