Reservamos dos bungalows en primera línea de playa para un grupo de 5 durante una semana a finales de abril. Quedamos muy contentos con nuestra habitación: daba al mar, las vistas eran geniales y había mucho espacio y un balcón grande y bonito. Pasamos una semana estupenda, descansando junto a la piscina y en la playa y nunca nos costó encontrar hamacas libres. La zona de Kamala es bonita y tranquila, no nos hizo falta ir la AJETREADA Patong ni una vez, salvo para hacer algunas compras. La habitación tiene una buena caja de seguridad, suficientemente grande para meter todos nuestros objetos de valor, incluida la videocámara y dos cámaras de fotos. Sólo le puedo poner pegas al personal del restaurante. En el desayuno es mejor levantarse y servirse uno mismo el café o el té, porque si no te pueden tener esperando todo el día. El desayuno es muy variado y abundante y están reponiendo todo el tiempo lo que se va acabando. Sólo cenamos allí la primera noche, tardaron siglos en servirnos y eso que no había mucha gente. La segunda vez que decidimos comer allí fue porque diluviaba, pero a la media hora nos rendimos, porque ni siquiera nos habían tomado nota de los pedidos, así que nos levantamos y nos fuimos y nadie se molestó siquiera en venir a preguntarnos cuál era el problema, los empleados se quedaron como estaban sin hacer nada. Las demás noches comimos en los pequeños restaurantes que hay en la playa, que son más baratos y es una maravilla comer en la playa, contemplando esas puestas de sol increíbles. Volvería a alojarme en este hotel.
- Kamala Beach Hotel
