Estábamos de una boda aquí el pasado fin de semana y nos lo pasamos de maravilla. Por lo que vimos del hotel tenía una decoración preciosa. No vimos las habitaciones.
Todo el personal era muy simpático. Mi novia le pedí al camarero para patatas fritas durante la recepción y, como no tenían ninguna se puso ella un plato de galletas para mantener ella hasta la cena.
La comida era deliciosa. Soy alérgica al frutos secos y la verdad es que me cuidaron para asegurarse no frutos secos era en mi comida. Incluso me dieron trufas diferentes en el final de la comida.
Lo recomendaríamos una estancia o una comida en el Lake House hotel.
- Lake Hotel Donegal
