Hotel situado en el extraradio de la ciudad de Milán , con una comunicación al centro que depende de un autobús que te acerca a la estación de metro más cercana , pero con una frecuencia que varia a lo largo del día , llegando a ser de un autobús cada hora hasta las 19:00 . Este autobús , además , cuando hace su recorrido a las estaciones de metro , sólo se para prácticamente si te pones delante de él y no le dejas pasar ya que nosotros después de llevar casi 1 h esperado , pasó delante de nosotros que estábamos en su parada sin ni siquiera pararse o frenar un poco , por lo que el trayecto en taxi hasta el hotel nos salió por casi 40 €.
Además , el hotel está en una zona empresarial muy alejada de cualquier zona habitada , por lo que no hay ningún tipo de servicio ( supermercado , restaurante , ...)en la zona .
Y para acabar , a pesar de tener el desayuno incluido en el servicio , como teníamos salida del vuelo a las 9:00 pedimos si nos podían adelantar de alguna manera el desayuno o dar un café antes de irnos y nos dijeron que no .
