Fuimos a Carlo Creek porque unos amigos que habían estado hace cinco años nos hablaron muy favorablemente de él. Ahora el lugar da una sensación de total abandono. Cabañas sucias y con mal mantenimiento y hierbas crecidas por todos los lugares. Los aseos eran simplemente asquerosos e insuficientes para la capacidad de alojamiento del Hostel. El hostel queda en la zona de la umbría, en la orilla del aroyo, por lo que es un lugar bastante frio y húmedo. Por otra parte los precios son bastante elevados para traterse de un Hostel y para las condiciones en las que está. En resumen, la estancia fue soportable pero el lugar se ha quedado muy desfasado.
