Estuvimos 1 noche en el Waterbury. Por las criticas anteriores en tripadvisor iba bastante segura de que era un buen alojamiento, pero superó mis expectativas. El sitio es muy bonito por fuera, al lado de una pequeña iglesia y en un entorno de bosque. Pero por dentro es igual de bonito: una casa señorial con lámparas, moqueta, tonos pastel, todo superlimpio y muy acogedor. Es el típico sitio del que dices que las fotos no le hacen justicia. La habitación era una cuádruple para nosotros 2, con un radiador gigante, y además, como el día era frío, nos habían colocado una estufa extra. La cama y la almohada, así como las toallas y sábanas: super limpias y comfortables. Dormimos estupendamente. Y el desayuno genial: en un comedor antiguo superbien cuidado, muy tranquilo, y con una variedad extraordinaria. Yo tomé mi primer porridge, y me encantó. Tanto Chantal como la otra chica que estaba sirviendo el desayuno fueron muy amables y amigables. Te transmiten una sensación de tranquilidad y alegría que se agradece. El wi-fi nos vino muy bien. Muy recomendable, y nos encantó Dunkeld (se va andando, ya que está unido con Birnam), su catedral en ruinas, y el paisaje boscoso del rio Tay. Al lado del B&B hay un supermercado y varios hoteles para cenar, etc. antes de llegar a Dunkeld (5 minutos paseando), pero es un entorno supertranquilo, en medio de la naturaleza.
