Acabamos de regresar de una estancia de fin de semana. Nos saludó personal amable y atento que nos hicieron sentir muy bienvenidos, aunque estaban ocupados con una boda en sábado (que a propósito estaba maravillosamente dispuesta y se ocuparon de atender a). La habitación era de buen tamaño, estaba limpia razonable y parecían en los bonitos jardines. Las camas son cómodas y bastante para una buena noche de sueño. Fácil acceso desde la estación de tren y M1, bueno para centro de la ciudad o campo. Cerca de un buen restaurante tailandés y el domingo el almuerzo en el hotel bueno también. En conjunto un lugar que recomendaría.
