Me pareció el hotel más dulce y cálido al que fui... El matrimonio de Jutta y Stephan fueron totalmente amigables, tanto ellos como su hija y la perrita tan hermosa que tenían, me sentí como en casa... La verdad una experiencia única, no hallo el momento de volver a ese lugar taaaaaaaaaan espectacular! Amo a Suiza, amo a Interlaken y amo al Hotel Gasthof Schoenegg!!!!!!!!
