Tuve que escapar de Yuva Lodge, que está a unos pocos kilómetros al sur de la carretera y nos alojamos en el hotel Faralya por dos días. Murat y su compañero era muy acogedor, y me sentí mejor enseguida. La habitación en la que me alojé era muy luminosa, muy limpia y tenía una vista hermosa, el hotel tiene una piscina y su muy serena para estar y ver el atardecer.
La comida era increíble, fresco, sabrosa, y me imagino que desde su jardín de orgánico. Me encantaron las uvas sonriente en su cara colgando en la zona de comedor. También hacen la mejor tahini casera (aceite de Sesame Place) y mermelada mulberry Street.
