Me he estado en Cuba cuatro veces antes en Casa Miriam, siempre te alojas en hoteles. Para ser en Casa Miriam hizo que me pregunto por qué no nos llevó demasiado tiempo para descubrir el lugar. El edificio es un bonito edificio con una arquitectura de la tarde del 19 al siglo y está en muy buenas condiciones. Las habitaciones y los baños son muy agradables y están muy limpias.
El barrio es también una ventaja porque te dan en contacto con una parte turística no fumadores de la Habana. Está a distancias a la malecón, el Floridita restaurante, el Capitolio y el Partagás puro fábrica. En un 20 minutos a pie que llegas a "Habana Vieja" y todas las plazas agradables que están situados en este barrio.
Todo la familia es muy agradable y simpático y Gerardo me dio buenas lecciones sobre la historia del país.
Como un viajero con frecuencia a Cuba, lo recomiendo encarecidamente esta casa.
