Estuve una semana en la casa y me dieron facilidades para todas las cosas que solicité.
La familia es muy acogedora y le gusta relacionarse con sus huéspedes, hablar de Cuba, de su cultura, historia, economía y situación general.
Las habitaciones están bien, con aire acondicionado (que es fundamental en La Habana!) y un minibar. El cuarto de baño es completamente nuevo.
La casa está totalmente renovada y es acogedora.
La ubicación es genial, en pleno Centro Habana, muy cerca de la Habana Vieja y cerca del Vedado. Además, está a dos pasos del Malecón.
