Me dieron una habitación limpia con dos camas individuales, televisión, nevera, batrhoom y ducha. Me pareció que la cama muy incómoda y despertabas por dolorida. La ducha sólo tenía agua fría. El desayuno estaba incluido en la tarifa de 39 CUC, y lo servían en el restaurante en la planta superior. Aunque la vista era de la Habana desde allí era muy agradable, la comida dejaba mucho que desear.
- Islazul Hotel Havana
