Un hotel muy coqueto, muy bien cuidado, con decoración andaluza y fascinantes techos en la entrada del comedor de la ultima planta y también dentro de el. Vistas de película desde las balconadas, las cuales hacen de tus desayunos el momento perfecto para comenzar el día, que mas espectacular no podía ser. Degustar un rico café mientras te recreas en el bonito paisaje que te brinda la habana. Tan a gusto, que durante los primeros días ni te percatas de que los camareros pasan de atenderte como de comer alpiste, y que mañana tras mañana, tanto los trabajadores de la estancia como la bollería es la misma. La habitación, creo nos dieron la mejor, volvemos aquí a las preciosas vistas y la decoración colonial, y a la limpieza impoluta, un hurra por las camareras de nuestra habitación, siempre todo tan perfecto.
La piscina...Dios mioooo.... Relajación total, que te parece un spa tras las largas caminatas por la ciudad. El patio andaluz, acogedor, con música cubana en directo, genial para empezar la noche con una copita antes de salir a cenar.
Ubicación súper céntrica, ideal para campamento de centro de operaciones turísticas. Alojandote allí, tienes un montón de puntos con interés para visitar a pata, sin necesidad de taxi, coco taxi, persona en bicicleta ni nada de nada, todo por ti mismo.
Así que, en resumen, para nosotros, nada mas que pedir.
Esta opinión es la opinión subjetiva de un miembro de TripAdvisor, no de TripAdvisor LLC.