Hotel elegante, acogedor, nuevo y con unas habitaciones estupendas. No digamos del cuarto de baño.... excelente. Después de "patear" La Habana, se agradece entrar en un sitio así.
El desayuno muy bien. La piscina fenomenal.
El trato en recepción, justito. A nosotros, en general, no nos han "cautivado" los cubanos. Un trato (EN GENERAL) justito hacia el cliente.
La única pega: PENOSO DETALLE que no nos gustó nada. El día del Check out mientras estábamos entregando las tarjetas en la recepción y liquidando, tuvimos que esperar hasta que la limpiadora subiese a la habitación y llamase por teléfono desde allí para decir que estaba todo. VAMOS, QUE NO HABÍAMOS ROBADO NADA.
Algo así no nos había pasado en la vida y no se puede hacer en un hotel de lujo.
- Saratoga Hotel Havana
